miércoles, 11 de mayo de 2016

11 El circuito de autos

No sería capaz de aventurar la media de edad del parque automovilístico en Patagonia. La foto fija de una calle aleatoria no sería representativa, pero en alguna conseguí captar una colección de vehículos imposible de ver en Europa occidental como no fuese retrocediendo treinta años (omitiendo modelos de distribución exclusiva en América). La imagen visual puede resultar llamativa pero al margen de eso, a mí me causó todavía más sorpresa la cantidad de desplazamientos motorizados que se realizan dentro de la ciudad. Da igual la hora, siempre se escucha tráfico, y puede imaginarse que muchas de las joyas que pasan por mi puerta no son precisamente silenciosas. Tres semanas al menos fue lo que tardé en acostumbrarme a vivir dentro de un circuito de autos sin hora de cierre.

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