lunes, 2 de mayo de 2016

7 El Chancho Rengo

Los comienzos en Zapala estuvieron marcados por la sucesión de novedades y retos: nuevos compañeros, nuevo lugar de trabajo, búsqueda de vivienda, etc. Para lo único que no me había preparado era para la incomunicación. Casualmente, coincidente con mi llegada el internet falló en el museo de ciencias naturales cada día. Además mi espacioso despacho para investigación paleontológica se ubicaba en una curiosa zona de sombra para la señal wifi. Así que el Chancho Rengo, un apañadito establecimiento céntrico, se convirtió en mi oasis de conexión virtual y en el lugar predilecto para mi venerado coffee-time. Durante la primera semana zapalina, entre otras cosas, tomé conciencia de mi necesidad por la red y por el buen café. Puedo adelantar que ambas facetas mejoraron con los días: el wifi mediante un milagroso aparatito repetidor y la adicción al café con un sustitutivo matinal soluble.

3 comentarios:

  1. Nooooooo no le des al soluble es horroroso T_T

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    1. pues encontré un capuccino del super que es bastante pasable!!

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