viernes, 6 de mayo de 2016

9 El superclásico

No me lo podía perder. Ese fin de semana coincidía una concatenación de derbis futbolísticos de entre los que destacaba el superclásico del futbol argentino: Boca Juniors-River Plate, en la Bombonera. A esas alturas todavía no me había posicionado hacia un color a pesar de que me habían advertido de que era mandatorio tomar partido por una hinchada. Era importante definirse para adaptar la reacción al gol que viniese en la cancha. En el Chancho Rengo había variedad de insignias en las remeras (=camisetas) de los parroquianos telespectadores. Tenía curiosidad por experimentar la atmósfera futbolera de Argentina en plena efervescencia. Pero el primer gol nunca llegó. Sin pretender ser malote, la ausencia de goles se entiende mejor si resulta que una de las figuras destacadas del partido era un viejo conocido de la afición zaragocista de dudoso recuerdo: el cabezón Andrés D´Alessandro. Una lástima, en cambio, no haber visto a Leo Ponzio en juego. Menos mal que al otro lado del charco el Zaragoza ganó para acercarse a puestos de ascenso.

2 comentarios:

  1. Sin duda en Argentina el fútbol de debe vivir de una manera especial. Ya te has decidido por uno u otro?
    Y nuestro Zaragoza más cerca del ascenso.
    Un abrazo
    Víctor Pardo

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  2. Sin duda en Argentina el fútbol de debe vivir de una manera especial. Ya te has decidido por uno u otro?
    Y nuestro Zaragoza más cerca del ascenso.
    Un abrazo
    Víctor Pardo

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