jueves, 21 de julio de 2016

16 Las primeras nieves

Tardó en llegar pero finalmente la primera gran nevada invernal cubrió las calles de Zapala. Tanto como yo mi primer sueldo, el sector de la nieve aguardaba su llegada con impaciencia y la recompensa no llegó hasta bien entrado julio. Hasta entonces, temperaturas bajas pero sin precipitaciones recientes desde las nevadas tempraneras que ya se habían consumido. La nieve lo cambia a todo, hasta el humor. Tiene una especie de propiedad purificadora. Pasear pisando nieve por calles sin huella es una gozada. Otro atractivo es ver como se desenvuelve la gente en “el circuito de autos”, donde los constantes deslizamientos de ruedas llenan de incertidumbre cualquier cruce. Y después de todo, lo mejor es el paseo en compañía.

viernes, 15 de julio de 2016

15 Migas y polenta, baratas y alimentan

Una rima fácil para titular una vivencia impulsada por la desidia del engranaje burocrático, ese mundo de papeles que complica la existencia gratuitamente a tanta gente y en cualquier parte del mundo. Argentina no iba a ser una excepción sino todo lo contrario, una auténtica prueba de fuego: sobrevivir durante más de tres meses sin haber recibido un solo recibo de sueldo, por gentileza del sistema de tramitación de altas de CONICET. La salvación llegó en el “último minuto” cuando ya apenas quedaba un billete en el bolsillo y con la amenaza de vencimiento de los compromisos de pago del mes en curso. Pero hasta llegar el momento del desahogo, en las semanas previas hubo que ajustar los hábitos y pasarse a la comida de contingencia. Ahí es donde cobró protagonismo la polenta, comida originaria de Italia pero muy popularizada en Argentina por su bajo coste. En su reciente visita a Zapala, Ina me surtió de polenta, entre otras cosas que venían dentro del kit de ayuda especialmente elaborado para la causa. La otra piedra angular de mi alimentación pasaron a ser las migas, una preparación culinaria de origen humilde y que con el tiempo pasó a ser un célebre plato tradicional en muchas regiones de España, como en Aragón. Me encantan las migas y sin embargo he de reconocer que no formaban parte de mi plan rutinario de cocina… hasta ahora.